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5 de abril
de 2006
En consenso con los grandes intereses
Por Roberto Pagán, Presidente SPT, Local 1996
robertopagan@sptseiu.org
El mensaje
de presupuesto del gobernador y las expresiones adelantadas y posteriores
al mismo emitidas por el liderato legislativo evidencian una vez más
a quienes responden los que gobiernan hoy en Puerto Rico. Coincidimos
con el gobernador sobre la necesidad de lograr los recaudos necesarios
para fortalecer el servicio público. Coincidimos también
en señalar a la Cámara de Representantes como responsable
de evitar cualquier solución al tranque presupuestario para provocar
un caos, respondiendo a una agenda político partidista que para
nada toma en consideración el futuro de nuestro país.
La diferencia
fundamental estriba en los mecanismos propuestos para lograr dichos
recaudos. Todo parece indicar que el Gobernador rindió en el
primer round sus propuestas -tímidas, pero acertadas a nuestro
juicio- para que los bancos, las grandes corporaciones y los millonarios
aportaran, en proporción a sus ganancias, al esfuerzo por enderezar
las finanzas públicas.
Los primeros
en rendirse ante el poder de los ricos fue la mayoría legislativa,
que se unió al coro plañidero de la Asociación
de Industriales, la Asociación de Bancos, MIDA, los hoteleros,
etc. Le siguió ahora el gobernador, llegando con una rapidez
increíble al consenso con el PNP de no tocar los grandes intereses
económicos para solucionar la crisis fiscal.
El presupuesto
presentado por el Gobernador refleja otro consenso con la injusticia:
se abstiene de gravar a los grandes intereses y propone un impuesto
a las ventas y servicios ("sales tax"), que el propio Acevedo
Vilá admite que es una medida regresiva, y por tanto injusta.
Al mismo
tiempo se propone congelar en la práctica los salarios y beneficios
marginales de los trabajadores en una treintena de agencias, al no asignar
un solo centavo para las negociaciones en proceso. Ya muchos de estos
trabajadores llevan dos años sin aumento, mientras la inflación
el pasado año fue de un 11% y se aumentaron el agua, peaje y
otras contribuciones indirectas al gobierno, lo que provoca un deterioro
mayor en las condiciones de vida de los empleados públicos y
sus familias.
Otras expresiones
preocupantes son el anuncio de que el impuesto de 1.5% destinado a los
municipios permitirá "propiciar una verdadera descentralización
de servicios gubernamentales". ¿Acaso se refiere a la municipalización
de servicios públicos de la que renegó en su campaña
eleccionaria? ¿Es este otro consenso con la injusticia que pretenden
los alcaldes de allegarse fondos para continuar con el discrimen político-partidista,
la corrupción y el abuso con empleados que no gozan del derecho
a la sindicación?
Es correcto
afirmar que la ausencia de consenso político y social mantiene
a Puerto Rico estancado y sin rumbo a soluciones justas y duraderas.
Pero es equivocado por parte de los partidos que gobiernan hoy de pactar
consensos con los grandes intereses, que en lugar de aliviar a la clase
trabajadora le añade agravios a un sector que pide y merece justicia
salarial y contributiva. Se evidencia cada día más la
necesidad de una opción política que responda a los intereses
de las grandes mayorías de nuestro pueblo.
Contacto:
Roberto Pagán
(787) 775-0720