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12 de junio
de 2006
El desarrollo de una nueva izquierda
Por Roberto Pagán, Presidente SPT, Local 1996
robertopagan@sptseiu.org
Recientemente escuchamos al senador Eudaldo Báez Galib expresar
su frustración por lo que llamó la derechización
de su partido. Tradicionalmente se define a la izquierda como aquella
tendencia política que asume posiciones de avanzada en favor
de los intereses de las mayorías populares, en particular del
pueblo trabajador y los pobres. La lucha por una justa distribución
de la riqueza, la igualdad social y la participación democrática,
incorporando a las masas populares en la búsqueda del bien común
son portaestandarte de este movimiento político.
Es interesante como conceptos regularmente manejados por la izquierda
y que han tratado de enterrar los defensores del status quo
han aflorado en el debate sobre la crisis fiscal de gobierno en Puerto
Rico. La mención de los grandes intereses, la
clase trabajadora, los ricos, pusieron los pelos de
punta a muchos que pretenden ocultar las profundas desigualdades y el
déficit democrático que padece nuestro pueblo. Las organizaciones
patronales invirtieron decenas de miles de dólares en anuncios
que intentaban ocultar quienes son los grandes intereses
de nuestro país.
Pero lo cierto es que este debate puso de manifiesto como se han estado
privilegiando a los sectores financieros y corporativos que producen
multimillonarias ganancias, a costa de la gran mayoría asalariada
que aporta en una proporción de 10 a 6 al erario para el sostenimiento
de la infraestructura y los servicios públicos del país.
No hay duda que el sistema contributivo es una poderosa herramienta
para la redistribución de la riqueza. Si se pone a pagar a los
que mas tienen, los que tienen menos reciben servicios que le permiten
mejorar su calidad de vida. Pero ha quedado evidenciado que ni el PPD
ni el PNP están dispuestos a impulsar una reforma contributiva
que revierta la balanza que tiene a los trabajadores pagando más
mientras la banca y las grandes industrias pagan menos.
La definición de la izquierda o la derecha., basándonos
únicamente en la posición que asumen los partidos sobre
el estatus de Puerto Rico, atiende el tema de la falta de soberanía
de nuestro pueblo, pero deja a un lado temas como el de una justa distribución
de la riqueza y los derechos de los trabajadores. De igual forma obvia
los problemas de géneros, medioambiente, falta de verdadera participación
democrática, xenofobia, racismo, los problemas particulares de
la juventud, la niñez y la vejez, así como las secuelas
negativas de la política neoliberal que ha prevalecido en el
mundo durante las pasadas décadas.
Mi experiencia personal me ha demostrado que en los tres partidos podemos
encontrar políticos que procuran con honestidad favorecer a los
trabajadores, las comunidades pobres y otros sectores populares de nuestro
pueblo. Sin embargo sus aspiraciones son totalmente obstruidas por las
tendencias de derecha que controlan a sus partidos.
El balance final es el de dos partidos dominados por la política
que dictan los grandes intereses del sector financiero y el capital,
y un tercer partido que, aunque identificado con medidas progresistas,
está desvinculado de las luchas populares y padece de un déficit
democrático a su interior que no le permite su arraigo en las
masas.
A mi modo de ver el asunto del estatus ha sido utilizado por algunos
para mantener a nuestro pueblo dividido y evitar el desarrollo de un
movimiento progresista de masas. Un movimiento en el que los sindicatos,
cooperativas, organizaciones comunitarias y otras organizaciones de
base popular se unan para transformar la realidad de que en nuestro
país hay cada día mas pobres, se reduce el poder adquisitivo
de la clase trabajadora y son mas los ataques al medio ambiente y a
la calidad de vida del puertorriqueño para favorecer intereses
económicos que solo benefician a unos pocos. Cómo superar
esta división por el estatus es un enorme reto que tenemos por
delante.
No me cabe la menor duda de que cientos de miles de puertorriqueños
se identificarían con un movimiento que luche por un Puerto Rico
de mayor justicia social, justicia económica, solidaridad y democracia
participativa. Es cierto que los enemigos de estos objetivos son en
extremo poderosos. El capitalismo se ha sofisticado en su proceso de
gestión y en la manipulación de las comunicaciones, ganando
un mayor control del mercado, cultura y modos de vida del pueblo. La
globalización del capital financiero y empresarial nos obliga
también a desarrollar una estrategia internacional para procurar
un mejor país.
Pero en otros lugares, particularmente de América Latina, han
comenzado a caminar en esa dirección. Y en Puerto Rico diversas
organizaciones estamos desarrollando modestamente diversas iniciativas
de solidaridad, autogestión, medios de comunicación y
otras. Simultáneamente miramos hacia nuestros hermanos del exterior
y procuramos establecer nuevas relaciones solidarias que respondan a
los retos del presente. El próximo paso a seguir es establecer
redes de colaboración de todas estas iniciativas e impulsar una
seria y amplia discusión sobre el país que queremos construir
para el disfrute de las actuales y futuras generaciones.
Contacto:
Roberto Pagán
(787) 775-0720
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